Domingo, 22 de abril de 2018
 
5 de Diciembre, día de la Recolección Agustiniana
 
El pasado 5 de diciembre en el convento de Ntra. Sra. del Buen Consejo junto al prior general de la Orden, Fr. Miguel Miró, festejamos con gozo, en unión de almas y corazones los 429 años de la recolección agustiniana.
 

Diciembre para la recolección no es simplemente la espera gozosa de la natividad del Señor, sino que también es tiempo de agradecimiento a Dios por aquel grupo de frailes agustinos que en el capítulo de la provincia de Castilla quisieron ir más allá, quisieron más evangelio, más fraternidad, más oración, más encuentro con Dios. Diciembre es para nosotros Recolección Agustiniana. Es una vuelta a nuestras raíces más profundas, es volver a nosotros mismo para que junto al «Maestro interior» experimentemos la gracia de sabernos elegidos y amados.

Este año hemos tenido el enorme privilegio de compartir este día de alegría con el prior general de la Orden, Fr. Miguel Miró, y junto a los hermanos de la Comisión para la Unión de las Provincias (CUP) que se encuentran en Monachil realizando sus trabajos que tienen como objetivo el próximo capítulo provincial donde comenzará el camino de la nueva demarcación provincial. También se hicieron presentes muchos hermanos con los cuales compartimos nuestro día a día en nuestros ministerios: Fraternidades Seglares, JAR y demás grupos unidos a nuestras parróquias y colegios en el sur de España.

En la homilía Fr. Miguel nos pidió mirar para atrás, a los inicios de aquella incipiente recolección para vivir con alegría y esperanza el presente y proyectarnos al futuro con la confianza puesta en el Señor. 

Después de la eucaristía tuvimos la oportunidad de compartir una velada cultural en la cual se hizo una semblanza de la recolección. Algunos hermanos pusieron a nuestra disposición sus talentos deleitándonos con sus artes musicales y poéticas. También hubo un momento emotivo de homenaje a Fr. Esteban San Martín, que partió a la casa del padre y que su vida religiosa siempre estuvo ligada a la comunidad de Monachil. 

Por tanto, diciembre para nosotros no es solo el final del año del calendario sino que es el recuerdo de donde todo comenzó para vivir con más fuerzas el Evangelio.