El desafío del nuncio: diez sedes vacantes que marcan el futuro de la Iglesia en España
Según informa ABC, nueve meses después de la llegada a España del nuncio Piero Pioppo, el contador de diócesis sin obispo titular sigue clavado en diez.

Una de cada siete circunscripciones —el 14,28% del total— aguarda nombramiento. Para la Orden de Agustinos Recoletos, presente en varias de esas sedes, el bloqueo no es ajeno: condiciona la pastoral ordinaria, la interlocución institucional y el rumbo inmediato de la Iglesia en nuestro país.
Un atasco estructural, no coyuntural
La renovación del episcopado español llegó congelada al nuevo nuncio. Cuatro diócesis carecen de pastor propio —Astorga, Teruel-Albarracín, Osma-Soria y Cádiz-Ceuta— y otras seis aguardan relevo por edad de sus titulares: Barcelona, Cuenca, Mallorca, Cartagena-Murcia, Tarrasa y Segorbe-Castellón. El estancamiento es herencia de los bloqueos y de las fórmulas de elección ensayadas en los últimos años del pontificado de Francisco.
Durante seis meses, la preparación de la visita de León XIV absorbió los esfuerzos de la Nunciatura, la Conferencia Episcopal y las propias diócesis. El resultado fue silencioso: los expedientes de nombramiento quedaron paralizados. Con el viaje papal cerrado, se abre ahora la ventana para desatascar la otra tarea pendiente.
Lo que se juega nuestra familia
El relevo episcopal no es un asunto ajeno a los Agustinos Recoletos. Nuestras parroquias, comunidades y obras educativas se insertan en diócesis gobernadas por estos ordinarios. Cuando cambia un obispo, cambian las prioridades pastorales, los criterios de acompañamiento y la agilidad de los convenios diocesanos.
A este mapa se suma un segundo frente que la Conferencia Episcopal ha puesto sobre la mesa estos días: la creciente presencia de niños no bautizados que solicitan la comunión o la confirmación. La Comisión Episcopal para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado, presidida por el obispo de Asidonia-Jerez, José Rico Pavés, ha difundido dos vídeos y una carta a los catequistas para acompañar esta realidad sin excluir a nadie. La nueva guía «Jesús es el Señor» se presenta como herramienta renovada para los equipos de catequesis.
Qué conviene observar
Tres frentes abiertos al comenzar el curso. Primero, la cadencia de los nombramientos en las diez diócesis pendientes: cada nombre fijará un rumbo pastoral durante años. Segundo, el perfil de los candidatos que el nuncio proponga al Papa, tras meses de escucha y de observación durante la visita papal. Tercero, cómo aterrizan en las parroquias las nuevas orientaciones catequéticas ante una realidad que las comunidades recoletas ya detectan en su pastoral ordinaria.
No se trata solo de observar desde la distancia. La Iglesia que salga de este proceso será la que acoja a nuestros candidatos, la que dialogue con nuestros formadores y la que reciba a los niños que ahora piden un lugar en la catequesis sin haber pasado por el bautismo. El discernimiento sobre qué tipo de colaboración estamos llamados a ofrecer empieza ahora.