Extractivismo en América Latina: la voz de las comunidades como eje del diálogo
Vatican News recoge la intervención de monseñor Manuel Ochogavía Barahona, obispo agustino de Colón-Kunayala (Panamá) y miembro de la Red Iglesias y Minería, en el IV encuentro sobre los desafíos…

Vatican News recoge la intervención de monseñor Manuel Ochogavía Barahona, obispo agustino de Colón-Kunayala (Panamá) y miembro de la Red Iglesias y Minería, en el IV encuentro sobre los desafíos sociales y ambientales de América Latina, impulsado por la Pontificia Comisión para América Latina y el Celam en el marco de Fratelli Tutti. El prelado ha formulado una exigencia directa: sin la presencia efectiva de las comunidades afectadas, el diálogo sobre el extractivismo deja de ser tal.
Cuatro ediciones, una misma pregunta
Los encuentros se celebran desde 2022 y reúnen a sindicatos, empresas, organismos internacionales, universidades y organizaciones eclesiales. La cita de este año se inscribe en la línea de Fratelli Tutti y mantiene un objetivo deliberadamente modesto: avanzar desde la escucha hacia acciones concretas. No es, por tanto, un foro declarativo más, sino un espacio de discernimiento compartido donde la pregunta de fondo —quién se sienta a la mesa— condiciona el resultado.
Más allá de la minería
Ochogavía ha ampliado el foco. El extractivismo no se reduce a la minería: incluye también la explotación maderera, los recursos hídricos y los pesqueros. Las redes de ecología integral presentes en América Latina —panamericana, mesoamericana, amazónica y del Gran Chaco— han aportado a estos encuentros la perspectiva de los territorios concretos. Esa articulación, surgida o fortalecida bajo el magisterio del Papa Francisco, sostiene que la cuestión afecta por igual a poblaciones y ecosistemas.
Para el obispo, el acercamiento entre los distintos agentes constituye ya un primer paso. Lo expresa con sobriedad: "El poder acercarnos y poder hablar las cosas" representa un punto de partida para asumir responsabilidades compartidas. La afirmación no admite grandilocuencia: queda pendiente medir hasta dónde llegarán estos procesos.
Conversión y opción preferencial
El prelado ha recuperado una exigencia clásica del magisterio social latinoamericano: la conversión que se demanda a las comunidades debe alcanzar también a todos los agentes presentes en los territorios. La Iglesia, afirma, ha de mantener su misión de ser "voz de los sin voz" y retomar, sin retórica, la opción preferencial por los pobres frente a dinámicas económicas que sacrifican a los más vulnerables.
Para la Orden de Agustinos Recoletos, la intervención de un obispo del tronco agustiniano en un proceso eclesial de esta envergadura no es un dato menor. Plantea una tarea concreta: revisar cómo nuestras comunidades acompañan a los territorios donde el extractivismo avanza, y qué formas de presencia —pastoral, educativa, ciudadana— estamos dispuestos a sostener más allá de la denuncia.