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La Universidad Católica de Chile lanza en España su formación especializada en prevención de abusos

La Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile estrena en octubre una edición de su Diplomado en Prevención de Abusos y Cultura del Cuidado pensada específicamente para el…

La Universidad Católica de Chile lanza en España su formación especializada en prevención de abusos

La Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile estrena en octubre una edición de su Diplomado en Prevención de Abusos y Cultura del Cuidado pensada específicamente para el contexto español, según recoge ACI Prensa. Tras seis ediciones previas en Chile, el programa aterriza ahora con el objetivo de formar a agentes pastorales, responsables de formación y personal vinculado a instituciones eclesiales en un marco normativo que aquí tiene nombres propios: la LOPIVI, el Protocolo Marco de la Conferencia Episcopal Española y los procesos de reconocimiento y reparación de víctimas. La iniciativa interpela de lleno a una Orden como la nuestra, donde la formación de novicios y la vida comunitaria exigen protocolos vivos, no carpetas cerradas.

Lo que cambia respecto a la versión chilena

El núcleo del diplomado —200 horas, modalidad online, clases en vivo entre octubre de 2026 y julio de 2027— se mantiene, pero el enfoque se reescribe para responder a la realidad jurídica y pastoral española. El itinerario incorpora un equipo docente procedente de la Universidad Pontificia Comillas, la CEE, la CONFER, oficinas de protección de menores, el Proyecto Repara de Madrid y la propia UC chilena. Es decir, no se trata de importar un modelo: se reconstruye desde la interdisciplinariedad —psicología, derecho, sociología, teología, espiritualidad— con piezas que ya operan aquí.

Según la información publicada por ACI Prensa, Román Guridi, jefe del programa y profesor de la Facultad de Teología UC, ha subrayado que "la prevención de abusos no consiste únicamente en evitar conductas indebidas. Supone aprender a construir relaciones sanas, comunidades seguras y culturas institucionales donde la dignidad, el respeto y el cuidado de las personas estén en el centro de la vida eclesial". La misma fuente recoge otra declaración del propio Guridi en la que presenta el diplomado como una propuesta "interdisciplinaria, práctica y profundamente comprometida con la transformación cultural que hoy necesita la Iglesia".

Por qué importa a nuestras comunidades

Aquí la cuestión deja de ser académica. La Orden de Agustinos Recoletos gestiona casas de formación, colegios, parroquias y obras apostólicas con presencia de menores y adultos vulnerables. El reto no es solo cumplir la LOPIVI o alinear los protocolos locales con el Protocolo Marco; es formar formadores capaces de leer una dinámica de abuso antes de que cristalice. En la tradición agustiniana, la inquisitio cordis y la corrección fraterna son prácticas antiguas; lo que este diplomado ofrece es su traducción operativa a criterios verificables, con lenguaje jurídico, psicológico y pastoral al mismo tiempo.

Conviene atender a tres datos concretos:

  • El programa exige 200 horas de trabajo académico serio, no un curso de sensibilización de fin de semana.
  • La certificación la expide la Pontificia Universidad Católica de Chile, con respaldo de instituciones españolas que ya operan en el sector.
  • La estructura online con clases en vivo permite compatibilizarlo con la vida comunitaria y los ministerios habituales.

Lo que conviene seguir de cerca

Quedan preguntas que el propio recorrido del programa irá respondiendo: cómo se articulará la certificación chilena con los requisitos formativos de CONFER y de cada diócesis; qué papel jugará el Proyecto Repara en la módulos prácticos; y, sobre todo, si los contenidos traducirán con fidelidad las exigencias del motu proprio Vos estis lux mundi y del reciente marco normativo español sin diluirlas en lenguaje genérico.

Para una Orden que define su identidad por la vida en común y por la formación, este tipo de oferta no es un complemento opcional: es una herramienta para examinar, con la sobriedad que pide la tradición, si nuestras estructuras de cuidado sostienen lo que predicamos. La prevención no empieza en el protocolo; empieza en la claridad con que cada comunidad se mira a sí misma.